Saltar la navegación

El New Deal

Las políticas de Hoover ante la crisis habían conducido a un enorme malestar social, que facilitó la voctoria de Franklin Delano Roosevelt en las elecciones de 1932.

Analiza estos diagramas y observa el crecimiento del paro y de las desigualdades en los ingresos.

Estas dos imágenes reflejan perfectamente lo que percibían los norteamericanos:

En palabras de Roosevelt

F.D. Roosevelt en el discurso inaugural de las sesiones del Congreso, 1933

Para ganar las elecciones F.D. Roosevelt prometió un cambio en las políticas económicas, que se basaría en un nuevo pacto entre los norteamericanos y el estado, por el que este pondría en primer lugar, entre sus objetivos, luchar contra las injusticias sociales y mejorar las condiciones de los trabajadores. A este nuevo pacto se lo denominó "New Deal", y quería ser la respuesta a las políticas de Hoover que habían conducido al paro y a un aumento de la pobreza para mantener los presupuestos "equilibrados".

Discurso de Roosevelt: "La única cosa de la que tenemos que tener miedo es del propio miedo"

“Esta nación va a salir adelante como lo ha hecho hasta ahora; va a volver a revivir, va a tener éxito. Como primera medida permítanme manifestar la firme convicción, que de lo único de que debemos sentir temor, es del temor mismo, del miedo anónimo irracional y sin
sentido que paraliza todos los esfuerzos que son necesarios para convertir el retroceso en una marcha hacia adelante… Estoy preparado en el marco de los deberes de la constitución para tomar aquellas medidas que requiere esta golpeada nación en medio de un mundo
golpeado..

Animado de este espíritu y confortado por el de ustedes, afrontamos nuestros problemas comunes, los cuales, gracias a Dios, son exclusivamente materiales. Los valores han mermado hasta alcanzar niveles fantásticos; los impuestos han aumentado; nuestra capacidad de pago ha disminuido; el manejo de todos los negocios confrontan una seria reducción de ingresos; los medios de trueque se encuentran congelados en el tráfico comercial, hojas marchitas de la industria yacen por todas partes; los agricultores no encuentran mercado para sus productos; se han esfumado los ahorros que hicieron durante muchos años millares de familias. Y, lo que es más importante, una multitud de ciudadanos sin empleo encara el inflexible problema de la existencia, y un número igualmente voluminoso trabaja con un salario ínfimo...

Nuestra más ardua tarea, la primera, es hacer que el pueblo vuelva al trabajo. No es un problema insoluble si nos enfrentamos a él con prudencia y valentía. Puede realizarse, en parte, mediante la contratación directa por parte del gobierno, actuando como en un caso de guerra pero, al mismo tiempo llevando a cabo los trabajos más necesarios, a partir de estas personas contratadas, para estimular y reorganizar la utilización de nuestros recursos naturales...

Por último, en nuestro camino hacia la reanudación del trabajo, necesitamos dos garantías para impedir que vuelvan los males anteriores: debe haber una supervisión estricta de todas las operaciones bancarias, así como de los créditos e inversiones; hay que poner término a las especulaciones que se hacen con el dinero de la gente y contar con una disposición que establezca una moneda corriente, adecuada y firme..."

Despuésde ver el vídeo, indica cómo fueron las políticas de Roosevelt contra la crisis.