El sueño de la razón produce monstruos
Goya también realizó esta estampa de la serie "Caprichos", en la que, parece ser, refleja los que sucede cuando la razón "se duerme": reina la superstición, lo fantasmagórico...
Antes de ver la imagen y leer su comentario, podemos leer este texto de VOLTAIRE (1764), "Diccionario filosófico", editado en 1901 por Sempere, Valencia, vol. 6, pp. 141-142.
"El supersticioso es al bribón lo que el esclavo es al tirano. El supersticioso se deja gobernar por el fanático y acaba por serlo también. La superstición nació en el paganismo, la adopto el judaísmo e infectó la Iglesia cristiana de los primitivos tiempos. Todos los padres de la Iglesia, sin excepción alguna, creyeron en el poder de la magia. La Iglesia condenó siempre la magia, pero creyó en ella, y no excomulgó a los hechiceros como locos que se equivocaban, sino como hombres que tenían trato real con el diablo.
Hoy la mitad de Europa cree que la otra mitad fue durante mucho tiempo supersticiosa, y lo es todavía. Los protestantes consideran las reliquias, las indulgencias, las maceraciones y rezar por los muertos, el agua bendita y casi todos los ritos de la Iglesia romana como locuras supersticiosas. Según ellos, la superstición consiste en creer que esas prácticas inútiles son prácticas necesarias. Entre los católicos romanos hay ya muchos que son más ilustrados que sus antepasados y que han renunciado a muchos de esos usos que antiguamente eran sagrados.
Preguntar si puede existir un pueblo que esté libre de todos los prejuicios supersticiosos, es lo mismo que preguntar si puede existir un pueblo de filósofos... pero los adelantos de la civilización la hicieron ilustrar, y suavizando sus costumbres, suavizaron también las del más feroz populacho; y en una palabra, cuando hay menos supersticiones, hay menos fanatismo, y cuando hay menos fanatismo hay menos desgracias..."
Este artículo está licenciado bajo Creative Commons Attribution Non-commercial 3.0 License
Materiales escolares para el trabajo con la asignatura Historia en 4º de E.S.O. en el IES "El Portillo", de Zaragoza (España)